11 de septiembre de 2009

Y tú, ¿qué hacías el 11 de septiembre?

Melora Davis recuerda muy bien qué estaba haciendo la mañana del 11 de septiembre de 2001.

Cuando el primer avión impactó la torre norte del World Trade Center en Nueva York, esta mujer entrada en los 80 estaba en la cocina de su casa, aquí en Newark, Delaware.

Mientras intentaba dejar todo en orden para salir horas más tarde a trabajar en la universidad local, ignoraba que su país era víctima de un ataque. Al igual que el resto de estadounidenses, desconocía también que detrás de los hechos estaba el todavía fugitivo Osaba Bin Laden.

Eran más de las 8:45. 


Guiada por la rutina, Melora sintonizó una de las estaciones radiales de Filadelfia para escuchar el resumen de novedades de las últimas 24 horas. Sin embargo, el ritmo noticioso de aquella mañana fue vertiginoso: voces sobresaltadas y con discurso presuroso repetían, una y otra vez, que algo pasaba en Nueva York. Según la cadena informativa, lo único claro -recuerda Melora- era el humo que salía de una de las Torres Gemelas.

Ms Davis -como le decimos quienes la conocemos- dejó la cocina, caminó hacia el segundo piso, prendió el televisor y visualizó lo que tanto impacto estaba causando entre los periodistas radiales. "Oh-my-God" (Dios mio!) fueron las primeras palabras que exclamó. "Lo recuerdo perfectamente", dice ahora, ocho años después. En aquella ocasión no se trataba de una película de Hollywood. Eran escenas reales, no un libreto, en las que Nueva York era el centro de ataques violentos.

Sentada frente a la pantalla, la consternación aumentó cuando vio cómo un avión impactó la torre sur. Reportes noticiosos explicaron de inmediato que se trataba de un segundo avión porque, las llamas de la primera torre las había causado el choque, 18 minutos antes, de otra aeronave.

El segundo choque, transmitido en vivo y en directo por las cadenas televisivas, se repetiría sin cesar durante el resto del día, toda la semana y los meses siguientes.

El reloj marcaba las 9:03.

Cuarenta minutos después, sorprendida por lo que veía y acompañada por una estudiante internacional, alojada en su casa, vio también cómo el Pentágono, en Washington, era impactado por un tercer avión.

Sin embargo, lo verdaderamente inimaginable apenas estaba por venir. A las 10:05 la torre sur colapsó completamente y provocó una gigantesca nube de humo y una descomunal pila de escombros. A las 10:10 mientras una parte del Pentágono colapsaba, otro avión impactaba en Pensilvania. A las 10:28 las Torres Gemelas eran sólo un recuerdo. Era el fin del emblemático complejo arquitectónico del occidente (westside) de la ciudad.

Russ Mason, profesor de la Universidad de Delaware, siguió algunos detalles de los ataques desde un televisor, en compañía de sus estudiantes. "Estábamos horrorizados mientras veíamos las torres en llamas. Rezábamos para que el fuego fuera controlado". Russ apagó el televisor minutos antes del primer derrumbe, y siguió adelante con la clase. Al terminar, un compañero de trabajo le dio la noticia. "Nunca olvidaré la mirada que tenía mientras me lo decía", escribe.

El resto ya es historia. En la tarde, el presidente de entonces, George W. Bush, hizo un balance: dijo que cuatro aviones habían impactado diferentes puntos estadounidenses como parte de un mismo ataque terrorista, que los otros cinco edificios del World Trade Center se habían destruido por el desplome de las Torres Gemelas, y que detrás del 'horror' podría estar un guerrillero saudí. El mundo comenzaba a conocer en ese momento a Osama Bin Laden. Con el pasar de los días, las victimas se contabilizaron en cerca de tres mil, y por primera vez en la historia, los ciudadanos de este país se sintieron vulnerables en su propio territorio.

La solidaridad mundial no se hizo esperar. Melora tiene presente los mensajes que le llegaron a su casillero electrónico, procedentes de Europa. Sus amigos reflejaban en cada uno de ellos el estupor que sentían. Con el paso de los meses, de la simpatía mundial, Estados Unidos pasó a ser el centro de la furia internacional.

"Tan pronto George W. Bush lideró dos guerras en el Medio Oriente en su afán por encontrar a los responsables de los ataques, la situación cambió", dice Russ haciendo referencia a las arremetidas militares de Estados Unidos en Afganistán e Iraq. Los resultados fueron abominables -de hecho siguen siéndolo- tras ver los millares de inocentes caídos y un Osama Bin Laden que continúa intimidando desde la clandestinidad.

Desde 2001, tras la declaratoria del presidente Bush, el 11 de septiembre es un Día Patriótico en Estados Unidos. Hoy, por ejemplo, CNN no ha dejado de reproducir las imágenes de la conmemoración que lideró desde Washington el presidente Barack Obama, así como tampoco las impresiones de quienes estuvieron en Manhattan aquel 11 de septiembre de 2001. En Nueva York, donde la mayoría de las ceremonias tienen lugar , ha habio mucha lluvia y se percibe, tal como lo muestran los medios, un día frío y con poco brillo.

Para muchos es un día de nunca olvidar, especialmente para quienes perdieron a sus seres queridos. Pero, para otros comienza a ser un día como cualquier otro. Justo ayer, cuando le preguntaba a Melora por sus recuerdos de aquella mañana de 2001 me miró sorprendida y me preguntó: "¿Mañana es septiembre 11? Gracias por recordarme. Voy a buscar la bandera para sacarla".






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6 comentarios:

TRANSPORTE MARITIMO dijo...

super la mini-cronica...! que psar tambien, yo ese dia, desde en mi escuela en colombia, estaba en 7mo (12 años) grado y recuerdo que estabamos en la celabracion del mes de amor y amistad y cuando llegue a mi casa, me entere de lo que habia pasado, pues tengo una tia que vive cerca de new york y pensabamos que le habia sucedido algo a ella....pero bueno...no le paso nada y todavia recuerdo lo mismo siempre que llega el 9/11

Tatta Velásquez dijo...

hola, gracias por tu comentario...
Yo recuerdo que estaba en segundo semestre de Comunicación, en la Universidad Autónoma de Barranquilla, cuando me enteré de la noticia... Lo que todos decían era que parecía una película de terror, las torres gemelas se caían como si fueran de juguete....
También recuerdo que al día siguiente nos hiciero un quiz de actualidad y todos nos rajamos... nadie supo quién era Osama Bin Laden....
Desde entonces me aprendí muy bien su nombre...
Seguimos conectados...
Un abrazo

Laura dijo...

Qué chévere esta crónica. Te felicito por el blog, que buena forma de continuar tu compromiso con la palabra. Aprovecho para felicitarte por tu cumpleaños. Te quiero mucho. Ah y quiero que ya estés en Bogotá.

Juancar dijo...

Yo estaba en casa,acababa de llegar del trabajo y en las noticias d etelevisión comentaron que una avioneta se accidento en una de las torres gemelas.

Luego,en directo,se estrello el segundo avión y cundió el pánico de más atentados.

Enhorabuena por el blog!!

Tatta Velásquez dijo...

Laurie, gracias por tus buenos deseos y por tus palabras que me animan a seguir escribiendo en este espacio...
Esa es la idea, contar historias del día a día norteamericano con ojos latinos!!!
Un abrazo y espero sigas leyendo cada 'post'....

Tatta Velásquez dijo...

Juancar, sin duda desde aquel momento el mundo cambió por completo: desde la sensación colectiva de fragilidad, en grandes países como Estados Unidos, hasta en la vida diaria nuestra como ciudadanos cuando necesitamos abordar un avión....
No logré ver en directo el impacto del segundo avión porque estaba en la universidad, pero si recuerdo que aquella noche vi esas imágenes una y otra vez...
Un abrazo y seguimos en contacto a través de cada 'post'...