La costa nororiental de los Estados Unidos ha estado nívea y gélida desde la media noche del viernes. La nieve caída ha superado las cantidades que los habitantes de esta zona recuerden haber visto en los últimos 10 años.
La gente ha estado en casa luego de aprovisionarse en los supermercados. Cadenas como Walmart estuvieron repletas de compradores ávidos de alimentos para todo el fin de semana. Las filas eran interminables un día antes de la tormenta.